Mi Cuca Mis Traumas

Mi Cuca Mis Traumas

Oh gloriosa Trilogía Vagicana,
Lore la lengua afilada, Lau la mente temprana, y Luchi, la hereje profana.
Benditas sean sus palabras, sus risas, sus traumas,
y esa capacidad divina de hablar de exes sin guardarse nada.


Que su voz nos guie por el sendero del chisme bien contado, del oral bien
dado, del "no era amor, era un desvío de conducta” asegurado.
Concédannos, oh santas del micrófono, la claridad para ver cuando un amor
es tedioso y no dejarnos llevar a un final horroroso.


Danos el verbo exacto para confrontar la homofobia,
Hablar con valentía de lo que la iglesia aún no perdona,
Y la serenidad a la humanidad para que no replique la historia.


Benditas sean las personas que aman sin permiso,
las que se atreven a decir: “no era amor, era narcicismo”.
Que nos den fuerza para soltar a el o la tóxica de voz dulce,
y sabiduría para no volver cuando nos busque.


Que nunca nos falte la vulva sagrada, ni el vino tinto a la madrugada.
Que podamos encontrar la sanación en la tusa, y en cada capítulo, una risa
que nos cura.
Alejen de nosotras a las novias pasivo-agresivas, a las que bloquean y luego
escriben activas.
Protéjannos del ghosting, del gaslighting y de los discursos tibios,
y condúzcanos al paraíso de los orgasmos lindos.


Que nuestras vulvas no olviden lo que merecen
y nuestras mentes no callen lo que deseen.
Que haya cuerpo, deseo, pausa y consentimiento y una amiga que nos diga:
deja a voldemort o te mechoneo.


A los de la comunidad que les llaman maricón y los vulneran por su orientación,
Les deseamos un corazón que los ame con decisión
Y que el closet nunca vuelva a ser opción.


Que la ternura no sea una excepción.
y el deseo no nos dé vergüenza ni explicación.
Que haya piel sin culpa, gemido sin miedo,
y la certeza de que lo que sentimos no es ningún enredo.


En nombre de las que fuimos, de las que somos y de las que seremos,
¡Que el Vagicano nos ilumine y nunca nos deje los jueves sin episodio nuevo!
Que sus voces nos arropen en cada día perdido,
Y sus verdades nos despierten de cualquier lío malparido.


Amén, lesbiamén, y arepamén.